Pastel de café y chocolate blanco

IMG_1259

En la c/ Arco del Pilar 7 de Burgos nos encontramos con una pequeña joya, una tiendecita llamada Los bizcochos de Carol. Es un lugar donde se da culto al bizcocho regentado por Carol, una chica amable y sonriente que pone toda su pasión en elaborar bizcochos y con la que basta hablar cinco minutos para darse cuenta de que realmente le gusta lo que hace. Y lo que hace lo hace bien, si queréis probar un buen bizcocho, una buena quiche, un delicioso brownie o en resumen un dulce artesano y espectacular no dudéis en visitarla.

En cuanto vi su tienda supe que tenía que probar esos dulces y claro ni mi hija ni mi marido pusieron mucho impedimento 😉 En este caso nos decantamos por un bizcocho de moka con cobertura de chocolate rubio. Era esponjoso, sedoso con un sabor intenso en el paladar…riquísimo. Es la primera vez que mi marido me dijo que un bizcocho le parece tan bueno como los míos (y os aseguro que es realmente exigente). Y es que el secreto de Carol es, a parte de su buen hacer, que utiliza ingredientes realmente naturales y de buena calidad. He visto en su facebook que su negocio ya cumplía dos años, desde aquí le deseo que siga cumpliendo muchísimos más y le prometo que si vuelvo a Burgos no dejaré de pasar a hacerle una visita (bueno, a ella o a sus bizcochos ;P)

La receta que os dejo hoy es un pastel que suelo hacer, un poco distinto del que comimos en Burgos pero que en mi casa tiene mucho éxito. Quizás no es de las recetas más sencillas del blog pero si la hacéis con paciencia, ganas y siguiendo mis instrucciones no dudo de que os quedará perfecta 🙂

20150812_Burgos (46)

Al final os dejo unas fotos de Burgos que por cierto me encanto. Estuvimos todo el día, incluso cenamos allí y me fui con la sensación de que me quedaban un montón de cosas por descubrir, así que ya tengo dos excusas para volver.

Sigue leyendo

Anuncios

Galletas doble chocolate

IMG_1010

Vuelvo de vacaciones con algún kilito y un año de más y me siento estupenda. Este año han sido bastantes las bromitas de que me hago vieja (es lo que tiene el irse acercándose a los cuarenta) y me han hecho reflexionar.

Tengo algunas arruguitas de reír mucho y de fruncir el ceño cuando me concentro, tengo algunas canas de los disgustos, estrías de haber sido madre, me sobran un par de kilos de las cenas y celebraciones con la familia y los amigos y me salen manchas en la piel de pasar mucho tiempo al aire libre. Reflejo que vivo mi vida intensamente y me parece maravilloso y si es el precio que debo pagar por disfrutar de todo lo que me rodea lo pago gustosamente, no quiero ahorrarme ni uno de esos instantes por estar un poco más delgada o estirada 🙂

Pero no es solo algo que piense yo, las personas que me quieren opinan lo mismo. Para mis padres sigo siendo su niña, mi marido me ve guapa hasta recién levantada (cosa que confirma que el amor es ciego porque tendríais que verme jajaja) y mi hija dice que su madre no tiene ni una arruga (bendita inocencia).

Pues nada, me salto la dieta post vacacional y para celebrar mi cumpleaños, como no dejan que me haga mi pastel, hice unas galletas de chocolate negro rellenas de chocolate blanco. ¡Deliciosas!

P.D.: a mi horno también se le han acabado las vacaciones 😉

Sigue leyendo

Brownie de chocolate blanco con nueces de macadamia

P1110311

Había una vez una pequeña brujita que tenía una mama bruja, un papa brujo y una gato de bruja que se llamaba Miau. Un día, la pequeña brujita decidió hacer un pastel para sus papás. -Es muy fácil- dijo la pequeña tras consultar un libro de recetas- necesito huevos, harina, mantequilla, chocolate, harina y levadura. -Ponemos la mantequilla con el chocolate y lo derretimos, añadimos huevos, harina y mezclamos…Creo que me dejo algo…No, ya está bien. -Miau!- dijo el gato intentando advertirle de que faltaba un ingrediente pero la pequeña brujita estaba tan concentrada en la receta que no lo escucho. -Uy! Mis padres no me dejan usar el horno. Bueno, tendré que usar un poco de magia. Miau, no se lo digas a nadie. -Miauu!-dijo el gato que como todo el mundo sabe significa “esto va a acabar mal”. Brujita consultó el libro de hechizos de sus padres. -¡Es muy fácil! Sólo tengo que agitar tres veces la varita, hacerla girar una vez y decir “cocinorum, cocinorum”. La niña agitó dos veces la varita, la hizo girar y dijo “cocinorum, cocinorum” y….  la masa se convirtió en una masa gelatinosa y viscosa de color lila. Pero eso no era lo peor, lo peor era que crecía y crecía y empezaba a desbordarse por la mesa. -Ay,ay!Creo que algo he hecho mal. Justo cuando la masa ya ocupaba más de la mitad de la cocina entró mama bruja. -Pero brujita!¿Qué has hecho esta vez?- pregunto muy enfadada. Y mientra lo decía, agitó su varita y la masa volvió a su estado original, salvo un pequeño detalle, no tenía color, se había vuelto de color blanco. La pequeña explicó a su madre cual había sido su intención. Mama bruja precalentó el horno y ayudó a su hijita a hornearlo. -Brujita,¿estás segura de haberlo hecho bien?Este bizcocho no sube. -Creo que sí, puse huevos, harina, mantequilla.. -Miauuu!-que significa “te olvidaste la levadura”. -Ay! la levadura. !Miau, lo podrías haber dicho antes!-le riño la niña. Miau se tapo los ojos con una pata. -Bueno,-dijo mama sacando el pastel del horno- no ha subido pero seguro que está delicioso. Llamemos a papa y probemos tu pastel. Y estaba tan bueno que hasta Miau repitió dos veces. ¿Qué?¿Os animáis a probarlo? Sigue leyendo