Galletas doble chocolate

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Vuelvo de vacaciones con algún kilito y un año de más y me siento estupenda. Este año han sido bastantes las bromitas de que me hago vieja (es lo que tiene el irse acercándose a los cuarenta) y me han hecho reflexionar.

Tengo algunas arruguitas de reír mucho y de fruncir el ceño cuando me concentro, tengo algunas canas de los disgustos, estrías de haber sido madre, me sobran un par de kilos de las cenas y celebraciones con la familia y los amigos y me salen manchas en la piel de pasar mucho tiempo al aire libre. Reflejo que vivo mi vida intensamente y me parece maravilloso y si es el precio que debo pagar por disfrutar de todo lo que me rodea lo pago gustosamente, no quiero ahorrarme ni uno de esos instantes por estar un poco más delgada o estirada 🙂

Pero no es solo algo que piense yo, las personas que me quieren opinan lo mismo. Para mis padres sigo siendo su niña, mi marido me ve guapa hasta recién levantada (cosa que confirma que el amor es ciego porque tendríais que verme jajaja) y mi hija dice que su madre no tiene ni una arruga (bendita inocencia).

Pues nada, me salto la dieta post vacacional y para celebrar mi cumpleaños, como no dejan que me haga mi pastel, hice unas galletas de chocolate negro rellenas de chocolate blanco. ¡Deliciosas!

P.D.: a mi horno también se le han acabado las vacaciones 😉

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Tarta petit suisse

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Es increíble la facilidad con la que olores y sabores nos evocan recuerdos. Es oler a arroz con leche y una sonrisa se dibuja en mis labios al recordar a mi abuela en la cocina. O percibir aroma a azahar y recordar Málaga con sus soleadas calles. Y si me preguntarais por sabores, el de los berberechos me recuerda a los “vermutillos” con mi abuelo y el del Martini…ese mejor me lo guardo ;). ¿Y si tuviera que decidir un sabor representativo de mi infancia? Sin lugar a dudas sería el del petit suisse de fresa. Me veo acabando de comer, viendo “Dragones y Mazmorras” en la tele (porque sí, antes veíamos la tele mientras comíamos y no pasaba nada) y comiendo dos petit suisse (porque se comían a pares).

Hoy en día ya no me gusta el petit suisse (que se le va a hacer me he sofisticado jajaja) pero el otro día vi en el supermercado y compré para mi hija. Pues a mi hija no le gustan, ha salido a su padre y le gustan más las cosas de limón y por no tirarlos hice una tarta con ellos (sin horno que hasta después de vacaciones me han prohibido que lo encienda 😦 ).

Y vosotros, ¿hay algún sabor o aroma qué os traiga dulces recuerdos?

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